Ningunas brutas para manejar

Foto: Newspress



La percepción decimonónica de lo "malas" que supuestamente somos para conducir un auto ha cambiado, gracias a un cambio en la mentalidad machista de algunos. 

Y es que para debatir este asunto, se necesitan argumentos: según el último reporte de Medicina Legal, sobre las cifras registradas durante el 2013 de accidentes de tránsito en Colombia, por cada 8 hombres con lesiones fatales se registraron 2 mujeres con este mismo tipo de lesión. (Sí, el último reporte de 2013... No es mi culpa, sino la de los médicos legistas, que no actualizan sus estudios).

Y es que no nos subimos ayer al automóvil, en 1888 una mujer fue la primera en hacer un viaje en auto, tan sólo para demostrarle a su marido que podían vivir del invento de tres ruedas que habían creado juntos. Hablamos de Bertha Benz, la misma que incluso improvisó una correa de repartición con una de sus medias, sugirió unos engranajes adicionales para que el carro pudiera subir colinas e inventó las pastillas de frenos en el proceso. Con tanta retroalimentación que le dio a su esposo Karl Benz, se convirtió de hecho en la primera piloto de pruebas de la historia y Mercedes-Benz, en una marca muy prestigiosa de autos.

Foto: Archivo.

Aunque no estamos exentas de estrellarnos, el incidente resulta menos agresivo: no nos bajamos a insultar como seres irracionales, ni a echarle la culpa a la otra persona. Ni la ira nos da para amenazar al otro. Más bien, esperamos a la Policía, llamamos inmediatamente a alguien o al Seguro del auto para que vengan a ayudarnos.

Foto: Newspress.

Quizás no es cuestión de género, pero la mayoría de las mujeres somos mucho más prudentes al manejar. Nos tildan de lentas al pasar el carril, pero es que no queremos tener incidentes. Con gracia, algunas que están aprendiendo a manejar, deciden poner un aviso que dice: "Estoy aprendiendo, tenganme paciencia". Y es comprensible, quizás muchas de nosotras no tengamos miedo de manejar rápido o nos tomamos tiempo para evitar violar alguna señal, pues Fasecolda (Federación de Aseguradores Colombianos) ya ha mencionado en innumerables ocasiones que las principales causas de accidentalidad en el país son el exceso de velocidad y la omisión de las señales de tránsito.

Las subidas a los puentes, las cajas mecánicas o una pinchada, no pueden seguir siendo motivo de miedo. Dichos temores no son propios de nuestra condición de mujeres, más bien son obstáculos que se superan en la medida en que se aumente la práctica y el gusto por conducir.

Foto: McLaren Automotive

Por tal razón, no nos saltemos la academia para aprender. Por algo existen y por algo la persona que nos enseña, nos ayuda a superar las taras y predisposiciones que tengamos. Que la prudencia y el sentido común sean nuestros principales copilotos. De esta manera no seremos consideradas ningunas brutas para manejar.

LO QUE DEBES VER

Conducir durante el embarazo

Algunas lectoras nos escriben sobre sus inquietudes acerca de manejar en estado de embarazo. Están interesadas en saber si es riesgoso ...

Instagram: