Prevenga un choque hidráulico en su auto o moto

Foto: Flickr//
Con información de Cesvi Colombia.

Hay vehículos que, con el nivel de agua por encima del capó, intentan circular y de repente se quedan parados. Se podrá pensar que es por falta de adherencia o porque la resistencia del agua sería demasiado fuerte, pero lo que en realidad ocurre es el ingreso de agua al motor que, es más peligroso y frecuente de lo que se cree.

Cuando el agua entra al motor (en particular, a los cilindros) dobla las bielas y, aun peor, daña el bloque y el conjunto de válvulas. Los vehículos más expuestos a este riesgo son los que llevan la entrada de admisión de aire baja porque tiene una alta posibilidad de aspirar el agua y llevarla al motor. Este fenómeno también puede ocurrir en las motos.

Sucede que por más temperatura interna en la cámara de combustión, no se alcanza a evaporar; por el contrario, una vez se llena el cilindro de agua, y como no se puede comprimir (traten de comprimir una botella plástica de agua a ver qué pasa), impide que el pistón suba y la inercia del motor dobla las bielas y demás componentes.

¿Qué hacer?

Lo mejor es prevenir. Es decir: si está próximo a un sitio con mucha agua y tiene dudas sobre su profundidad, detenga el vehículo y pida ayuda o espere a que baje el nivel.

Pero si se arriesgó y en medio del charco el nivel del agua asciende peligrosamente a la altura de las farolas y el motor se apaga, evite darle arranque pues puede forzar el choque hidráulico.

Sucede a veces que el volumen de agua ingresada no alcanza a dañar el motor, pero si se insiste en darle encendido con el motor de arranque es posible que se sobrepase el nivel admisible y se genere la torcedura de bielas.

Las consecuencias

Si un motor sufre un choque hidráulico se pueden generar fallas mecánicas y la magnitud de estas depende de la velocidad a la cual esté girando el motor en el momento de la filtración de agua. Los daños más comunes incluyen bielas dobladas o rotas, fractura de la cabeza del pistón, bloque fracturado, daño del cárter, casquetería o cojinetes dañados, sellado defectuoso o cualquier combinación de estos. Las fuerzas absorbidas por otros componentes interconectados pueden causar daños adicionales.

El daño físico a las partes metálicas se manifestará en un sonido de “estrellarse” o “chirrido” y por lo general requiere el reemplazo del motor o la reconstrucción de una parte sustancial de sus principales componentes.

Si un motor sufre este fenómeno mientras gira en condiciones de baja potencia, es posible que no se evidencien daños. En este caso puede ser purgado desenroscando las bujías o los inyectores y haciendo girar el motor hasta expulsar el líquido de las cámaras de combustión.

Dependiendo de cómo el liquido se introdujo en el motor, solamente puede ser necesario sustituir las bujías y la poca humedad que quede se elimina con el calor de combustión normal; o puede requerir más trabajo, como el lavado completo de los cilindros y la renovación de los empaques dañados.

Si un cilindro se llena de liquido cuando el motor está apagado, el motor se negará a su vez a girar cuando se intenta dar arranque. Ya que el torque que genera el mecanismo de arranque es generalmente mucho menor que el torque de funcionamiento del motor, esto no suele producir daños siempre y cuando no continúe intentando dar encendido.

Al igual que en el caso anterior, el motor puede ser drenado y encendido posteriormente. Si una sustancia corrosiva o barro ha ingresado al motor en cantidades suficientes para generar mayores daños, se requieren reparaciones más complejas.

En motores a gasolina

Pequeñas cantidades de agua introducidas en un motor de gasolina sólo afectan la calidad de la mezcla aire / combustible, mientras que grandes cantidades generan choque hidráulico. Si hay agua suficiente disponible en la toma de aire, el efecto puede crear una reacción positiva del ciclo.

Este se caracteriza porque el agua que entra al motor retarda la combustión y se enfría la cámara evitando que el agua sea totalmente vaporizada y expulsada, lo que a su vez permite que más agua se mantenga en el cilindro para el ciclo siguiente hasta que se produce el hidrolock.

Dependiendo de la velocidad a la cual el agua se introduce en el motor, este efecto puede cortar la energía y la velocidad en un motor a un punto en el que cuando se genera el hidrolock no se causa daño grave.

En motores diésel

Los motores diésel son más susceptibles al choque hidráulico que los motores de gasolina. Sucede que el diésel tiene una relación de compresión mucho mayor que los motores de gasolina y requieren mucho menos liquido para que se genere el hidrolock.

Los motores diésel también generan un mayor torque, giran con mayor inercia y sus motores de arranque son más fuertes que en motores a gasolina. El resultado es que el choque hidráulico en un motor diésel genera mayores daños.

El diésel también puede sufrir daños si el agua se acumula en los sistemas de intercooler o inyectores y esta se inyecta en el motor en marcha, en lugar de combustible.

En resumen, cuando vaya a pasar un charco, riachuelo, quebrada o río, fíjese muy bien en la profundidad para evitar daños serios en el motor.

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